La Habana, Real y Maravillosa, camino a sus 500 años

La Habana, Real y Maravillosa, camino a sus 500 años

La Habana es, sin lugar a dudas, una ciudad incomparable. Mezcla de lo antaño con lo moderno, dueña de una interesante historia y de una ubicación estratégica en la geografía caribeña, aún se le recuerda como "La Llave del Nuevo Mundo".

Sin embargo, La Habana es más que eso. Es recinto de alegría, belleza arquitectónica, fusión de razas y religiones. No existe persona en el mundo que no quede tendido ante el encanto de su mar, del Malecón, sus fortificaciones y museos, pero por sobre todas las cosas, de la jovialidad de sus moradores.

La música, el baile, e incluso, las más diversas leyendas, forman parte de la cotidianidad del emporio más importante de la Mayor de las Antillas. Ese que se acerca, con júbilo y satisfacción, a sus primeros 500 años, cual magnífica Ciudad Maravilla del mundo moderno.

La Habana, ciudad de muchos encantos

La fundación de la otrora villa de San Cristóbal de La Habana, se remonta al 16 de noviembre de 1519. Acontecimiento relacionado con la celebración de la primera misa, bajo la ceiba que también dio amparo a la sesión del primer cabildo. Sitio donde se erigió, en 1828, la primera obra civil de carácter claramente neoclásico de la capital cubana: El Templete.

La denominación de la villa brota de la fusión del nombre de su santo patrón, San Cristóbal, y del apelativo por el que se le conoció en sus primeros asentamientos: Habana.

Siglos de historia y tradición transcurrieron desde su origen. Legado palpable en castillos, fortalezas, construcciones religiosas y de índole sociocultural, expresión de monumentos barrocos y neoclásicos.

Y es precisamente La Habana Vieja, el escenario donde se asientan estas edificaciones que, como guardianes del tiempo, atraen a cubanos y extranjeros.

El Castillo de los Tres Reyes del Morro, la Fortaleza San Carlos de la Cabaña y el Castillo de la Real Fuerza, forman parte del sistema de fortificaciones que singulariza a la capital cubana, incluidos en la declaratoria de La Habana como Patrimonio de la Humanidad.

Calles emblemáticas con sus singulares atractivos, se funden con las cuatro principales plazas del centro histórico habanero para realzar el valor de una ciudad detenida en el tiempo: Plaza de Armas, de San Francisco de Asís, Plaza Vieja y de la Catedral.

El Malecón, no solo resguarda a los capitalinos de los embates del mar. Se tiende a lo largo de varios kilómetros, testigo de los atardeceres más bellos del Caribe y de la complicidad de los aliados del amor, de la música y del baile arrollador de los famosos carnavales de La Habana.

Edificaciones como el Capitolio Nacional, el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, los museos de Arte Universal y Cubano, el Museo de la Revolución, encumbran una ciudad donde la arquitectura se conjuga con la historia.

Dicha ciudad cuenta con 15 municipios con sus singulares atractivos y en ella, la modernidad también ocupa sitio. Basta llegarse hasta El Vedado para disfrutar de los diversos estilos arquitectónicos por doquier, donde el Art Decó, encuentra típicos exponentes.

La Plaza de la Revolución, con el Mausoleo dedicado a José Martí y sitio donde habita el mirador más alto de la ciudad; la emblemática Universidad de La Habana; el famoso Hotel Nacional de Cuba, los más disímiles teatros y museos, así como otros espacios socioculturales, atraen a los visitantes. Entre sus calles del Vedado resalta la más popular y concurrida: la calle 23; escenario de la cultura citadina, del constante ir y venir del cubano.

No por gusto La Habana es tan querida por locales y viajeros. Ha sido inspiración de compositores e intérpretes, quienes le han profesado a través de la música, su cariño y reverencia.

Ocupa páginas de novelas, poesías, cuentos, teatros y de numerosos libros de historia. Es difícil referirse a Latinoamérica y no tener presente a la tierra de Martí, Alicia Alonso, Rita Montaner, Bola de Nieve, Esther Borja, y José Raúl Capablanca, entre muchos otros.

Ha pasado el tiempo, más bien 500 años, y La Habana se mantiene célebre e inmensa, añeja y joven a la vez. Lista para celebraciones y recibir con alegría a quienes se aventuren en recorrerla y descubrir cada uno de sus encantos.

Patrimonio Mundial de la Humanidad

La Habana, irrumpe en sus primeros 500 años de vida, haciendo gala de la condición que distingue, específicamente a su centro histórico y sistema de fortificaciones coloniales, como Patrimonio Mundial de la Humanidad desde 1982.

Esta ciudad, testimonio perenne de diferentes épocas invasoras, acoge al centro histórico urbano más ecléctico y relevante del Caribe. Incluso, según especialistas, es uno de los más valiosos del continente americano, lo que se atribuye también a su buen estado de conservación.

Sus mansiones, catedrales, palacetes, fortificaciones, conventos e iglesias, hicieron del añejo enclave, un célebre astillero para la región caribeña desde el siglo XVII.

Hoy día sus funciones se revitalizan de una manera diferente. Son escenarios de relevantes salas de concierto, museos, bibliotecas, galerías de arte, centros para eventos científicos y culturales como la Feria Internacional del Libro de La Habana en el complejo Morro – Cabaña.

Sin lugar a dudas, La Habana Vieja descuella como una de las zonas más turísticas en la capital de la isla antillana. Y aunque la restauración y conservación de la arquitectura simule un estado de quietud en el tiempo, no es un museo en sí.

Por el contrario, se sumerge en el bullicio de su vecindario y de sus visitantes foráneos. Obsequia y muestra sus atractivos de antaño, a la vez que espera del ser humano, el cariño y cuidado bien merecido, por esa ciudad centenaria.

Campaña Real y Maravillosa por los 500 años de La Habana

Cinco centurias está próxima a cumplir La Habana. Por ello la Oficina del Historiador de la Ciudad lleva a cabo la campaña Real y Maravillosa. Real, por la existencia de la urbe, en constante desarrollo, evolución, y Maravillosa, porque así es ella, en toda su magnitud.

Muchos se suman a este empeño cuya empresa se identifica con un logotipo con aire "retro", obra de la Facultad de Comunicación y el Instituto Superior de Diseño Industrial.

En el proyecto sobresalen el color ocre de La Habana Vieja, el verde de su vegetación, el rojo de los tejados y el azul del mar y del cielo capitalino. Inspiración que suscitan los arcos de medio punto que predominan en las portadas y vitrales, herencia de la colonia.

La campaña se concreta en tres esferas bien establecidas: las inversiones, las reparaciones y el mantenimiento. Así con el propósito de reanimar la ciudad, la capital habanera festeja su medio milenio, oportunidad para el mejoramiento de La Habana.

Tres etapas caracterizan a la campaña. La primera ocupó el período comprendido entre el 1 de junio y el 16 de noviembre de 2018, en el aniversario 499 de La Habana. La segunda, abarcará 365 días, desde el 16 de noviembre de 2018 al 16 de noviembre de 2019, fecha en que la otrora villa de San Cristóbal de La Habana arriba a su aniversario 500. Y la tercera etapa asumirá, desde el 16 de noviembre de 2019, una eterna labor en función transformadora de la Ciudad Maravilla.

Manos a la obra e La Habana

Real y Maravillosa deja su huella en La Habana. No son pocas las obras que pretende desplegar en su proyecto rehabilitador. Muestra de ello es la culminación del Capitolio Nacional para 2019, con la inauguración de la sala de la Constitución, la de los Símbolos Patrios y la del Himno Nacional.

En ejecución se encuentran, entre otras obras, el Campamento del Ejército Libertador de la Quinta de los Molinos, el Museo del Ferrocarril de Cuba, el Hospital Pedagógico La Edad de Oro y la nueva biblioteca pública Antonio Bachiller y Morales.

A la nueva sede y montaje del Museo del Automóvil, se le suma el rescate y revitalización de la Muralla de mar, la primera sede de la Cámara de Representantes, el Palacio del Conde de Jaruco, el Mercado de Cuatro Caminos, los Jardines de la Tropical, la Casa Museo Alejandro de Humboldt, el colegio donde estudió el prócer independentista José Martí, en el Prado, y un nuevo emplazamiento para el Monumento al Mayor General Calixto García.

Alrededor de 39 proyectos se ponen en marcha en la ciudad, entre los que se encuentran el programa de viviendas donde serán favorecidas más de 700 personas residentes en su núcleo histórico.

El lanzamiento de un perfume y de un ron por los 500 años, también forma parte la campaña comunicacional y publicitaria conmemorativa a la fecha.

Diversos sectores de la economía, la sociedad y la cultura cubanas, se vinculan a Real y Maravillosa, con el afán de otorgarle a su capital el lugar que le corresponde en la Perla de las Anillas. Encomienda que Eusebio Leal Spengler, Historiador de La Habana, dejó plasmada en la presentación de dicha campaña en junio de 2018:

"Luchemos por La Habana, aceptemos el desafío de luchar por nuestra ciudad. (…) Ha llegado el momento de La Habana porque si es la capital de la Cuba, que ha resistido hasta hoy y a nada teme y todo lo espera, simple y sencillamente su capital tiene que ser su rostro..."

La Habana, por sus 500 y muchos años más

La Habana, dueña de la historia y del encanto del pasado, vive sus primeros 500 años. Pero, la voluntad del gobierno cubano, en el que se involucra el pueblo capitalino, está consagrada a devolverle la frescura para continuar desafiando los avatares del tiempo.

500 años y muchos más, vivirá La Habana, firme y majestuosa. Esa ciudad que a través de los siglos ha embrujado a hombres y mujeres de los más insospechados parajes del mundo.

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